Ser líder es un trabajo arduo. Requiere habilidades que, lamentablemente, ningún libro ni universidad nos enseña. Estas habilidades se aprenden a lo largo de la vida, a través de nuestras experiencias, interacciones, éxitos y fracasos. Sorprendentemente, también se pueden aprender de personas que vivieron hace miles de años, cuando los tiempos eran más sencillos, abundaban los animales y el aire era puro.
1. Liderazgo
Desde que los humanos vivían en cuevas, cazaban mastodontes y frotaban ramas secas para hacer fuego, hemos anhelado el liderazgo. En aquel entonces, el líder era quien dirigía la tribu o el clan, cazaba un animal enorme que alimentara a su tribu y mantenía a otras tribus alejadas de su alimento, fruto de una ardua caza.
En el mundo moderno y tecnológico de hoy, el líder ideal se asemeja al líder tribal ancestral, aunque no se espera que mate a un mastodonte.
Hoy, esperamos que nuestros líderes dominen su campo de trabajo, sepan superar los problemas, mantengan la moral alta en los momentos difíciles, no se derrumben bajo presión y tomen decisiones sensatas que beneficien al grupo o a la plantilla a largo plazo.
2. Comunicación
Las tribus entraron en guerra con potenciales aliados porque el jefe dijo "Nosotros ayudamos a atacaros" en lugar de "Nosotros os ayudamos a atacar".
Si no eres capaz de comunicarte con tus clientes o socios comerciales de forma clara y eficaz, tendrás pocas o ninguna posibilidad de éxito. El dominio del idioma, la correcta pronunciación y articulación, y la capacidad de adaptarlo e improvisar en tiempo real son habilidades importantes que determinan tu desempeño profesional.
3. Planificación
Planificar es la capacidad de idear un plan, plasmarlo en papel, modificarlo en respuesta a un entorno cambiante y ceñirse a él cuando las cosas se ponen difíciles.
Remontándonos a nuestros antepasados, los humanos rastreaban manadas de animales durante meses antes de la caza, controlando a los animales viejos y heridos, a las crías y a los recién nacidos, así como sus patrones migratorios. Planificaban cuidadosamente la cacería, realizaban ensayos y, finalmente, lograban cazar un animal lo suficientemente grande como para alimentar a su tribu durante los meses siguientes.
En el mundo actual, se espera que un buen líder sepa planificar un proyecto, hacer un seguimiento del progreso, estar al tanto de los posibles problemas y saber qué hacer para solucionarlos.
Los buenos líderes cortejan a sus clientes durante semanas antes de cerrar el trato, y estos tratos generan ingresos suficientes para mantener a su equipo durante los próximos meses.
4. Gestión del tiempo
El tiempo es dinero. Bueno, en realidad no, el dinero es dinero. El tiempo es algo mucho más valioso.
En la historia antigua, ha habido casos en los que clanes enteros de humanos tuvieron que pasar largos periodos de tiempo sin comer porque sus líderes no planificaron adecuadamente la caza para la siguiente temporada, o porque no sembraron las semillas en el momento oportuno y tuvieron que afrontar la hambruna.
Nuestros líderes deben saber gestionar su tiempo adecuadamente: cuándo tomar descansos, cuál es el momento más productivo del día para su equipo, qué actividades que consumen mucho tiempo generan mayores ingresos y cuáles no merecen tanto la pena. Aprender a gestionar el tiempo puede ser clave para el crecimiento profesional y marcar la diferencia.
5. Negociación
La negociación no es una habilidad necesaria solo para un trabajo, es una habilidad necesaria para la vida.
Desde negociar con el entrevistador para conseguir el trabajo, hasta negociar con un cliente potencial para que te conviertas en socio comercial, casi todo lo que hacemos en nuestro día a día requiere cierto grado de habilidad para la negociación.
Nuestros ancestros cavernícolas dependían de su habilidad para negociar prácticamente todo: dos sacos de trigo por tres meses de trabajo probablemente no era un buen negocio. Las tribus que hacían malos tratos desaparecían incluso cuando eran más poderosas.
Como líder, necesitas tener buenas habilidades de negociación para gestionar a tu equipo y a tus clientes. Negociar la calidad del trabajo que entrega tu equipo, negociar el costo de un proyecto y los honorarios que cobrarás por él; si como líder posees buenas habilidades de negociación, esto siempre se traducirá en ganancias para ti y tu equipo.
6. Sentido del humor
Aunque pueda parecer irrelevante, un buen sentido del humor puede ser la cualidad que te encumbra o te hunde.
Los imperios han ido a la guerra porque sus líderes carecían de sentido del humor y no sabían aceptar una broma. Las empresas quiebran porque sus líderes no pudieron soportar las burlas tras un revés empresarial.
Tener sentido del humor te permite, en ocasiones, aliviar la tensión en el trabajo, levantar la moral y motivar a tu equipo para que rinda al máximo. Además, te permite forjar relaciones duraderas con tus clientes, lo que significa que tu negocio no quebrará.
Tener sentido del humor siempre significará que tu empresa no es solo trabajo y nada de diversión, y que los miembros de tu equipo o empleados disfrutarán trabajando para ti.
Conclusión
Las grandes ideas y habilidades, al igual que los grandes pensadores del pasado, rara vez quedan obsoletas o pierden relevancia. Su aplicación, ya sea de hace décadas o siglos, aún puede utilizarse hoy para ayudarnos a ser mejores líderes.
¿Qué habilidades del año 10.000 a. C. crees que siguen siendo relevantes hoy en día?




Comentarios
1 respuestaJamás pensé que estas dos cosas pudieran tener alguna conexión, ¡pero siempre se aprende algo nuevo! ¡Sigan publicando este tipo de contenido!