También conocidos como Generación Y, nacidos entre la década de 1980 y principios de la de 2000, los millennials han comenzado a dominar nuestra fuerza laboral. Más de uno de cada tres trabajadores estadounidenses hoy en día son millennials (adultos de entre 18 y 34 años en 2015), y en 2015 superaron a la Generación X para convertirse en la mayor proporción de la fuerza laboral estadounidense, según un análisis del Pew Research Center de datos de la Oficina del Censo de EE. UU. (Fuente).
Un estudio publicado por EY en 2013 resume que los millennials dominan la tecnología, pero no son buenos trabajando en equipo. La generación X tiene mentalidad emprendedora, pero su presencia ejecutiva es baja. Y por último, pero no menos importante, los baby boomers son leales y trabajan bien en equipo, pero no se adaptan con facilidad.
Con un cambio tan drástico en la mentalidad laboral, las filosofías tradicionales de gestión de proyectos podrían dejar de ser viables para obtener resultados. Por otro lado, los millennials necesitan adaptarse para tener éxito en una carrera de gestión de proyectos.
Aquí les presentamos algunos consejos valiosos para que los millennials sobresalgan en roles de gestión de proyectos.
Sé un rebelde con causa
Es bien sabido que a los millennials no les importan las normas laborales convencionales del siglo XX. La frase "Así se ha hecho siempre" no les convence. Pero la rebeldía no es la solución. Los millennials deben liderar el cambio. Deben trabajar codo a codo con la dirección para impulsar un cambio que esté vinculado a los resultados del negocio. El departamento de Recursos Humanos tiene un papel fundamental en esta transformación del entorno laboral.
Innovar si eso conduce a la innovación
Vivimos en la era de la disrupción. Ya sea en transporte, viajes, música, tecnología o cualquier otro sector, la disrupción es la clave. Si bien suena prometedor, es importante recordar que la disrupción solo tiene éxito cuando reemplaza algo existente por algo mejor. La disrupción sin una intención positiva es destructiva. Los líderes deben tener esto en cuenta al formular una visión para la empresa y construir una cultura que fomente la innovación disruptiva.
Apuesta por tus puntos fuertes
En una encuesta realizada por Deloitte, seis de cada diez millennials afirmaron que tener un propósito en la vida fue uno de los motivos por los que eligieron trabajar para su empleador actual. Tener un propósito es un factor diferenciador clave y puede aportar un valor inmenso a una organización. Una ética de trabajo proactiva y resolutiva puede inspirar a compañeros y gerentes a superar los límites y sobresalir en el trabajo. Los líderes deben asegurarse de que exista una visión sólida con la que los millennials puedan identificarse; una visión que trascienda la monotonía de las tareas cotidianas.
No te conformes con menos
Vivimos en un mundo globalizado. Las jerarquías, las distancias geográficas y las zonas horarias ya no tienen relevancia. Los millennials quieren ser escuchados; quieren participar en la toma de decisiones. Las organizaciones no pueden permitirse un estilo de gestión burocrático y jerárquico, pues corren el riesgo de alienar a sus empleados. Un entorno laboral que fomente la toma de decisiones inclusiva, la colaboración y la comunicación bidireccional es el ideal para los millennials, y no deberían conformarse con menos.
Los sistemas son aburridos pero importantes
Procesos, herramientas, directrices, mejores prácticas; sí, suenan aburridos, ¡pero funcionan! Es importante estar abierto a un entorno de trabajo estructurado porque, a esta edad o a cualquier edad, la estandarización es clave para la productividad. Además, evita el caos. Por otro lado, las empresas deben invertir en herramientas que ofrezcan experiencias de usuario intuitivas y atractivas. Los líderes de proyecto deben centrarse en incorporar la creatividad y la innovación a un entorno de trabajo orientado a procesos.
Cada generación tiene dificultades para adaptarse a la siguiente, y así son las cosas. En el ámbito laboral, esto no es aceptable. Las organizaciones deben ser progresistas y prepararse para brindar una plataforma profesional a las futuras generaciones. De hecho, la propia evolución de la disciplina de gestión de proyectos puede atribuirse a cambios generacionales en la forma de pensar.
¿Eres millennial? ¿Qué opinas al respecto?



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