Hace un par de semanas publicamos un artículo de nuestra distinguida colaboradora invitada, Sussane Madsen: «¡8 cosas que los gerentes de proyecto deberían hacer cada semana!». Recibimos un comentario muy interesante en el que nos pedían que creáramos una entrada de blog sobre las cosas que los gerentes de proyecto no deberían hacer. Aceptamos y, como prometimos, aquí está.
1. Mantente pegado al portátil
El trabajo de un gestor de proyectos no se limita a diagramas de Gantt y mapas de procesos. Gran parte del éxito en la gestión de proyectos radica en el liderazgo. Los gestores de proyectos deben encontrar el equilibrio adecuado entre personas, procesos y herramientas. Deben dedicar tiempo a generar confianza y respeto con el equipo y a integrarse en él. Así que, «mantén el portátil cerca y a tu equipo aún más cerca».
2. Instalar el campamento en las salas de conferencias
Las reuniones son una parte indispensable de la cultura corporativa y la gestión de proyectos. Sin embargo, a veces se puede llegar a un extremo excesivo. Con equipos distribuidos en distintas ubicaciones y zonas horarias, la situación puede convertirse en una auténtica pesadilla. Los gestores de proyectos deben aprender a ser productivos y dar el ejemplo a sus equipos.
3. Deja las cosas al azar
Existe una razón por la que los gerentes de proyecto llevan la palabra "gerente" en su título. Deben liderar el proyecto hasta su conclusión lógica, no dejando nada al azar, sino basándose en la excelencia de los procesos, un buen liderazgo y la toma de decisiones fundamentada en datos. Gran parte de la gestión de proyectos consiste en controlar el ciclo de vida del proyecto y tener la capacidad de prever y mitigar los factores de riesgo.
4. Confundir liderazgo con autoridad
Este es probablemente el momento adecuado para mencionar una famosa frase de Spiderman: «Un gran poder conlleva una gran responsabilidad». Asumir el rol de gerente de proyecto representa, sin duda, un paso más allá del rol de colaborador individual y, por ende, la capacidad de ejercer autoridad. Pero, ¿basta con la autoridad por sí sola para lograr los objetivos? La historia demuestra que el abuso de autoridad nunca ha tenido éxito a largo plazo. Se requiere paciencia, empatía y atención plena para construir un equipo sólido (véase: 5 características vitales del liderazgo eficaz).
5. Jugar a la política
¡Es bueno ser ambicioso! Ascender en la jerarquía corporativa es una experiencia gratificante, y los gerentes de proyecto deben impulsar el crecimiento de sus equipos. Uno de los aspectos más importantes del liderazgo es la responsabilidad, tanto en los buenos como en los malos momentos. Siempre es fácil proteger los propios intereses, pero el liderazgo consiste en hacer lo correcto para la empresa y el equipo.
6. Deja de aprender
Ser gerente de proyectos es complicado. Gestionas un proyecto millonario, personas, clientes, poder, autoridad y demás. Parece que estás en la cima del mundo y que ya no necesitas nada. Y ahí es donde empiezan los problemas. Los gerentes de proyectos deben tener cuidado de no caer en la autocomplacencia. Los líderes exitosos te dirán que el aprendizaje nunca termina. Necesitas aprender nuevas habilidades, técnicas, herramientas, procesos, estilos de gestión, etc. Es un camino continuo, ¡y el aprendizaje nunca se detiene! (Lee: 6 habilidades y herramientas importantes para mantenerte a la vanguardia como gerente de proyectos)
Podría extenderme mucho sobre las cosas que los gerentes de proyecto no deberían hacer. Pero digamos que soy más bien optimista. Creo que el rol de gerente de proyecto es el inicio de una gran trayectoria de liderazgo y uno solo necesita estar abierto a absorber todas las experiencias de manera positiva.




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